Cançons
Els deu manaments amorosos
En el primer mandamiento
lo primero es amar;
te tengo en el pensamiento
y no te puedo olvidar.
El segundo no hacer
ni un falso juramento,
una vez que tú me des
palabra de casamiento.
Y el tercero y en la misa
nunca estoy con devoción;
siempre estoy pensando en ti,
prenda de mi corazón.
Y en el cuarto he olvidado
a mis padres el respeto,
solo por hablar contigo
dos palabras en secreto.
En el quinto no matar,
y a nadie he muerto yo,
señora, yo soy el muerto,
y usted la que m(a) mató.
Niña que estás al balcón,
en el balcón,
y después te metes dentro,
y haces pecar a los hombres
en el sexto mandamiento.
El séptimo no hurtar,
yo no hurto cosa a nadie,
solo hurtaré una niña
si me la niega su padre.
Octavo no levantar
falso testimonio a nadie,
como me levanta a mi
una niña de esta calle.
Noveno no desear
ninguna mujer ajena,
solo deseo una niña
para casarme con ella.
Décimo no codiciar,
yo no (?) codiciando,
lo que codicio yo
es un matrimonio santo.
Aquestos diez mandamientos
solo se juntan en dos,
iremos a la iglesia
y nos casaremos los dos.
És una cançó de ronda aplegada arreu de la península ibèrica i cantada encara actualment en algunes poblacions.
La primera referència que hem trobat apareix dintre el segon volum de "Cantos populares españoles" (1882), de Francisco Rodríguez Marín.